
Les traigo una parábola que cuenta sobre un artista marcial que se arrodilla ante su Sensei en una ceremonia para recibir el Cinturón Negro ganado con el sudor de la frente. Después de años de la formación implacable, el estudiante ha alcanzado finalmente una meta en la disciplina.
“Antes de concederle el cinturón, usted debe pasar una prueba más”, dice solemnemente el Sensei al joven. -Estoy listo, responde el estudiante, esperando quizás una o más rondas de la combate.
-”Usted debe contestar la pregunta esencial: ¿Qué significa el Cinturón Negro?”
-Pues, el final de mi viaje, dice el estudiante. Una recompensa bien merecida por mi duro trabajo.
-El maestro esperaba más. Claramente, él no estaba satisfecho. Finalmente el Sensei habla: “usted no está listo para el Cinturón Negro. Vuelta en un año”.
-Cuando el estudiante se arrodilla antes de su maestro un año más tarde, le hace otra vez la pregunta, “¿Qué significa el Cinturón Negro?”
-Es un símbolo de diferencia y el logro más alto en nuestro arte, responde el hombre joven.
-Otra vez el maestro esperaba más. Todavía insatisfecho, él dice una vez más: “usted no está listo para el Cinturón Negro. Vuelta en un año”.
-Un año más tarde el estudiante se arrodilla ante su Sensei y oye la pregunta, “¿Qué significa el Cinturón Negro?” Esta vez él contesta, “el Cinturón Negro representa no solo el final, sino el principio, el principio de un viaje interminable de disciplina, trabajo y la búsqueda de un estándar cada vez más alto”.
-“Sí,” dice el maestro.
-“Usted está listo ahora para recibir el Cinturón Negro y comenzar su trabajo”.
-No se debe esperar un Cinturón Negro, se debe trabajar ardua, disciplinada, humildemente y con paciencia, se podría estar en un punto crucial de la vida. Tal vez afrontando un cambio en su vida, quizás hasta un cambio doloroso. O tal vez esperando algo por lo que ha trabajado mucho para alcanzar - graduación, un nuevo trabajo, una promoción, o hasta un retiro de lo que hace.
-Toda la gente sabia ve que los cambios pueden ser nuevos principios. El cambio no tiene que ser temido. Y tampoco deberíamos buscar un lugar de descanso permanente, ya que una vida llena y feliz nunca es una vida estancada.
-Los cambio que se presentan, no son sólo un final, sino que también un nuevo principio en el viaje de la vida. Si logramos verlos así, estaremos listos para seguir adelante.
“Debemos aprender a vaciar el vaso para volverlo a llenar”
Pedro Orellana O.
7th Black Belt.
Director Kenpo Studio.
EXTRACTO DE http://www.movias.com/kenpo/ser-un-cinturon-negro-la-aventura-recien-comienza/#more-712
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